miércoles, diciembre 31, 2008

Fin de las crónicas, no así de lo infinito, ni de lo inconcluso.

Poco ya falta para que se vaya este año y el nuevo haga acto de presencia. Evitaré en lo posible hablar del año venidero, pues me es incierto en muchos aspectos. Lejos están los años en que me gustaba hacer proyecciones a futuro, hoy mi vista se centra en la vecindad temporal, lo que esté más allá será eventualmente preocupación de otros días...

Este año comenzó en medio de una especie de renacimiento personal, un muy breve renacimiento, pues no pasaron muchos días antes de volver a arrastrarme por las cenizas y perderme en un mundo donde el futuro no es más que una homogénea mancha negra en el camino. Aveces pienso que el dolor me dio un barniz de fortaleza para levantarme cada vez que tropezaba en medio de la oscuridad que escondía los días nuevos. Para ser justos, debo decir que los días de oscuridad no fueron tantos, no fue necesario esperar una eternidad para que la luz tenue e ingenua de uno que otro sol viniese a iluminar mi paisaje temporal... no fue difícil entonces volver a dibujar lineas felices en ese futuro imprevisiblemente impredecible...

Este año estuvo lleno de momentos de local felicidad extrema... hubieron momentos en que sentí tocar el cielo con las manos, pero el destino se encargó en cada ocasión de recordarme que eran eso, momentos, ni más... ni menos. La palabra felicidad escapó cada vez que quise ver las cosas más globalmente. De todos modos debo decir que aprendí a valorar y atesorar cada uno de esos momentos. Aunque sea de manera local, agradezco que la felicidad se acuerde de mi de vez en cuando.

Este año estuvo lleno de momentos oscuros, de mucho dolor y desconcierto... por suerte fueron en su mayor parte solo eso, momentos, ni más... ni menos. Por suerte los momentos felices vinieron cada vez a matizar el paisaje. Y si bien hay dolores que trascienden la localidad temporal y vienen a formar parte de nuestra esencia, agradezco haber aprendido a aceptarlos y vivir con ellos.

Para resumir, este año fue un rompecabezas con muchas piezas negras... un rompecabezas que entendía medianamente en su localidad, pero que solo ahora, mirando un poco más de lejos, creo comprender en parte su globalidad.

Y bueno, podría seguir y decir que hice muchas cosas que nunca imaginé podría hacer... podría decir también que no hice muchas cosas que debí hacer, pero eso es parte ya de la historia de mi vida... y nada, este es un año que por lo bueno y por lo malo, seguro se transformará en un imprescindible cada vez que le eche un vistazo atrás a mi vida.

En fin, todo esto para decir que, una vez más y desde su existencia, este blog fue un lugar común... un lugar para confesar, para esconder, para liberar, para soñar y para compartir un pedacito de lo que pasa por mi cabeza y mi corazón.

Todo esto para decir, que cada escrito escondía una dedicatoria (muchas veces invisible)... que me hubiese encantado que mis padres me hubiesen leído y se encontraran en mis palabras... y que espero un día poder leerle a mi madre algunos de mis escritos...

Hoy parto a un nuevo viaje, este es mi último escrito en este blog. Probablemente, el cyber-espacio siga albergando mis palabras, pero ya no más aquí... escondido bajo una nueva mascara, mis palabras encontrarán una libertad que hasta hoy les ha sido esquiva...

Parto, pero agradezco a todos aquellos que pasaron por aquí, a todos los que tomaron un segundo de sus vidas para leerme... a los que pasaron anonimamente, a los que dejaron algún comentario, a los que inspiraron alguno de mis escritos, a todos los que de una manera u otra formaron y seguirán formando parte de este lugar.

Y bueno, la dedicatoria final, la dedicatoria del blog, si bien clásica, no es menos sincera y sentida:

"A mis padres"

martes, diciembre 23, 2008

Con fecha 22 de diciembre...

Hoy (ayer) estuviste de cumpleaños, como olvidarlo... como olvidarte. Me hubiera gustado tanto celebrarlo a tu lado, haberme levantado temprano a improvisarte un regalo, despertarte con un abrazo apretado y decirte cuanto te quiero. Haber recibido el día con un desayuno dulce lleno de pastelitos.

El almuerzo hubiera sido cotidianamente moderado, como olvidandonos del festejo... a media tarde hubiesemos empezado a coordinar un asadito : costillar de cerdo, un pedazo de vacuno, unas longanizas y eventualmente algo de pollo... papas mayo, ensalada a la chilena y algo verde... bebidas, cervezas y una botella de vino, como a ti tanto te gustaba. Nosotros los hombres, tú, mi hermano y yo, hubiésemos ido a comprar la carne y el carbón... mamá, cuñada y niñas, se hubiesen encargado de las verduras y la decoración, que por estas fechas se matiza con los adornos navideños.

Las compras hechas, mi hermano hubiese hecho el fuego, yo me preocuparía de la música y de que todo lo necesario para el ritual asadístico estuviese al alcance de la mano... tú, tú seguro te ibas a dar una vuelta al pasaje mientras las cosas tomaban orden. Con la carne sobre la parrilla, tú de vuelta, mi hermano y yo... los tres presenciando en distinto grado protagonico la preparación de la carne, la botella de vino se hubiese abierto, probablemente una de cerveza también... entonces nos hubiéramos puesto a hablar un poco de todo un poco de nada, riéndonos, tomando parte en conflictos que no son los nuestros, discutiendo sobre la justicia y quien sabe que más.

Y bueno, me salto la cena, pues imagino que todos estaríamos más preocupados de comer que de otra cosa.

En fin, llegada la noche, terminada la cena y el pastel, las velas apagadas, los deseos pedidos... las niñas ya durmiendo... mi mamá y mi cuñada en vías de... y nosotros, los tres mosqueteros todavía sobre la mesa, disfrutando de la última copa de vino, acompañandonos con palabras escasas, pero sentidas...

Y la velada hubiese terminado como siempre, en esa cotidianidad profunda que tanto extraño...

F : Buenas noches papá.
P : Buenas noches hijo, que sueñe con los angelitos...
F : Igualmente... hasta mañana...

viernes, noviembre 21, 2008

Dos...

Lleva tiempo descubrir la naturaleza propia y una vez descubierta más tiempo lleva aceptarla. Yo descubrí la mía hace algunos años, me costó tanto entenderlo, me costó tanto aceptarlo, quizás nunca lo acepté. Descubrí lo que nos hacía distintos al resto, descubrí porqué nos era tan difícil eso que es tan propio de la naturaleza humana.

No fue fácil aprender el lenguaje de los otros, quizás ayudó el creer que también era el mio, que también era el nuestro. Ahora entiendo porque nos sobraban las palabras, ahora entiendo porqué bastaba tan poco para entendernos... la mayor parte del tiempo nuestra sola presencia nos era suficiente... nos bastábamos, nos sobrábamos.

Lleva tanto tiempo descubrirse, tanto tiempo que cuando empiezas o crees empezar a entenderte, te das cuenta que se hace tarde, que hay que moverse, que hay que vivir, que la vida no está para contemplarla... o al menos eso creí comprender en algún momento. Sí, justo cuando empezaba a entenderme, cuando comenzaba a descubrir mi naturaleza... justo en eso me pilló la prisa y eso de vivir la vida intensamente... y lo intenté... lo intenté con todas mis ganas... no sé si logré vivir con intensidad, pero al menos mis sentimientos fueron tan intensos como me fue posible.

Creí entender entonces que no era tan diferente, que podía ser como el resto, que podía vivir, ser parte y disfrutar de ello, pero nos encontramos nuevamente... el tiempo estuvo demás, las palabras también, estábamos ambos ahí y eso era lo único relevante... dejamos pasar el tiempo contemplando, viviendo desde afuera... entendiéndonos, comprendiendonos una vez más. Fue entonces y es ahora que realizo que mi lengua madre no es la del resto, que esta manera de vivir es aprendida y no me es natural... que la vida la prefiero desde afuera, contemplada, a su lado.

lunes, noviembre 17, 2008

?

Cuanta verdad en un frasco vacío, cuanta?. Cuanta verdad en tu vida, cuanta en la mía?. Son nuestras verdades del mismo color?. Cambia la verdad cuando se mira de lejos?... es más cierta cuando se mira de cerca?. Es la verdad relativa o nuestros mundos paralelos?...

Que es más fácil, pensar que tus verdades son mentiras o cuestionar las mías?...

Puede la distancia transformar verdades en mentiras y viceversa?... lo puede el tiempo?... es la verdad un objeto de naturaleza puramente local?...

Cuanta verdad cabe en la mentira?, cuanta mentira acepta la verdad?. Cuanta de mi verdad puedes ver?... cuanta de mi mentira?...puedes ver tanto como yo?... cuanta verdad ves en ese frasco vacío?... ves tanta como yo?...

jueves, septiembre 11, 2008

Sentimientos inconclusos espaciales atemporales...

Es en noches como esta que vuelvo a enamorarme de mis barrios, en estas caminatas sin más sentido que el de disfrutar del brillo de la acera mojada, del susurrar del viento que anuncia la lluvia... del olor a bosque semi-lejano y el recuerdo fresco de esa tormenta de castañas...

Es en noches como esta que siento como si el tiempo jamás hubiera pasado y se me confunden en la cabeza recuerdos de caminatas como esta... de nostalgias como esta...

Es en noches como esta que mi corazón se invade de una alegría dulce y envolvente, de un sentimiento repentino parecido a la esperanza y me siento vivo, ligero, infinito...

lunes, septiembre 01, 2008

Un largo camino de no-viaje

Ellos querían respuestas, ellos querían saber lo que allí había... ellos sabían lo que querían que allí hubiese, yo también lo sabía, aunque no fueron ellos quienes me contaron. Ellos me pedían que fuese para contarles... para contarles que allí había lo que ellos deseaban. Yo sabía por mi parte que no podía ir allí, no suficientemente rápido como ellos querían... que la manera más rápida de saber lo que allí había era esperar, pero sabía también que ellos no aceptarían una tal respuesta. Ante la insistencia comprendí que la única respuesta que ellos aceptarían es la que ellos querían escuchar, que debía emprender el viaje, ver lo que ellos querían que yo viera y volver para contarles.

Finalmente accedí, pedí el tiempo que ellos estarían dispuestos a conceder, les dije que iría allí y que volvería en el tiempo pactado a contarles lo que había visto. Ciertamente todo era mentira, pues se trataba de algo imposible... más bien lo que hice fue esconderme donde ellos no me pudieran ver, dejé pasar el tiempo acordado y volví a decirles lo que ellos querían escuchar. Luego, todos retomaron sus caminos ya tranquilos, pues sabían que más adelante, en el lugar donde los caminos se vuelven a cruzar, se encontrarían con lo que ellos esperaban.

Una vez que todos estuvieron lejos emprendí el verdadero viaje, pues debía llegar antes que ellos para asegurarme de que encontrasen allí lo que tanto esperaban, aquello que yo aseguré encontrarían. No hubo tiempo para contemplar lo bello que había en el camino, no hubo espacio para desviarme en busca de mis sueños, solo hubo tiempo y espacio para llegar allí y sembrar la realidad que ellos querían contemplar.

Poco de alegría hubo en mi corazón por esos días, solo la esperanza de ver sus rostros alegres al llegar y encontrarse con lo que yo les había descrito, con eso que ellos tanto anhelaban. Sin embargo, cuando ellos llegaron no hubo sonrisas, ni rostros expresivos, no había sorpresa para ellos, pues simplemente se habían encontrado con aquello que para ellos era tan cierto, algo que para ellos no guardaba ya nada de especial.

Más triste fue ver que al llegar, en lugar de disfrutar de aquello con lo que se habían encontrado, vinieron nuevamente hacía mi, a preguntarme que había más adelante, donde ni sus ojos ni los míos podían ver... más triste fue verme respondiendo una vez más lo que no sabía, respondiendo solo lo que ellos querían escuchar...

miércoles, julio 30, 2008

Arborescencia atemporal.

Hoy en cierto modo volví a ser aquel de dos años atrás, volví a vivir en aquellas hojas secas que caen atemporalmente en medio del verano parisino, volví a necesitar de las preguntas que nacen en las caminatas evitables.

Hoy en cierto modo volví a ser árbol, mi mirada volvío a perderse entre mis ramas y mis pies volvieron a anclarse fuertemente, por al menos un instante, en este bosque que tantas veces me ha visto nacer.

martes, julio 08, 2008

Ayer

Era el tiempo en que las palabras caían sin forzarlas, era otra época, época en que las cosas simplemente sucedían. Hoy, y cuando habló de hoy quizás me refiera a mañana, las cosas no suceden simplemente, todo me parece forzado, todo tan calculado...

Me gustaba ayer, pues todo me parecía sonoro, desde el número de tu casa, hasta los colores del jardín... sí, todo era tan musical, tan natural, primaveral...

Hoy todo se ha vuelto reflexivo, otoñal, arbóreo. Yo sé, en otros ayeres lo otoñal me era casi primaveral, pero hoy ya no es hoy, sino el ayer de mañana, y mañana no más que una simple proyección del hoy, del hoy que sueña con primavera, que no concibe rama sin hoja, ni hoja sin flor...

lunes, julio 07, 2008

Hoy

Hoy una pausa, que mañana el tiempo me alcanza... de vértigo supe en jornadas pasadas, hoy me detengo a esperarme y recordarme en esos tiempos.

Hoy dejé las dudas invadirme, pues había tiempo para aquello, mañana tendré que enviarlas a buen lugar, pues una vez que el tiempo me encuentre no podré darle ventajas.

Hoy viajé a lugares lejanos, bien adentro de mi corazón... viajé mientras el tiempo se detuvo detrás mio a descansar... fue un breve largo viaje espacio-atemporal por el tiempo en que el tiempo no fue tiempo.

Hoy fue hoy mientras no hubo tiempo, cuando el tiempo llegue ya será mañana... y mañana la pausa habrá terminado, las dudas partido y el viaje concluido.

jueves, junio 26, 2008

Recuerdo

Caminaba ayer, según recuerdo, a la lavandería... esa, la que está más cerca de casa. Que lejos estaba la otra. Bien poco que iba, pero para hacerle justicia, hay que decir que era volviendo de aquella, intentando un nuevo camino, que descubrimos esta. Está bonito Vincennes, o quizás Fontenay debiera decir, a estas alturas ya no sé bien donde empieza uno, ni donde termina el otro. Poco importa, son mis barrios, con eso debiera bastarme.

En fin, caminaba a la lavandería y en uno de esos impulsos que me vienen de repente, miré hacia el cielo... harto azul había, y sin embargo, harta nube también, en especial una... una bien grande, de formas bien definidas, yo creo que era una paloma, una paloma blanca y algodonosa. Bueno, tal vez era otro pájaro, no sé porqué se me hizo la idea de que era una paloma,... quizás es porque cuando chico las dibujaba así... con esa forma bien simétrica, de alas bien abiertas... blanca, muy blanca, un poco menos algodonosa, para ser justos, pero básicamente igual.

Y a que venía lo de la paloma?... ah, ya recuerdo, que cuando volvía de la lavandería, me dio de nuevo por mirar el cielo (bien grande que es, más difícil es no mirarlo). Claro, me acordé de inmediato de la paloma, pero ya ni rastros... quien sabe donde se fue volando. Y entonces, cuando me puse a imaginar que había sido de la algodonosa paloma, se me vinieron a la cabeza los recuerdos... los recuerdos y la eterna pregunta de adonde se van cuando dejan de ser recuerdos. A ese lugar yo ya le había puesto nombre alguna vez, el "baúl de los no-recuerdos". Y bueno, me fue inevitable pensar en otra cosa (y las nubes se me fueron a los ojos), pensar en el lugar que ocupan en la vida del hombre los recuerdos, la importancia... están en la esencia del hombre?... puede el hombre vivir sin recuerdos?... pierde sentido la vida sin recuerdos?.

Que fuerte cuando alguien te dice que no te va a olvidar nunca, que fuerte sentir la necesidad de decirle eso a alguien. Creo que no volveré a decirlo, aunque en su momento sienta la necesidad... y es que ahora ya no me parece relevante... si algún día olvido a alguien, no será porque esa persona no fue importante, relevante, esencial en mi vida. Los recuerdos no desaparecen cuando dejan de ser recuerdos, simplemente se van de viaje a algún lugar bien adentro de nuestro corazón.

Si alguna vez me da por olvidar, espero recordarme de esto... no, no de lo que estoy escribiendo, si no más bien de lo que estoy sintiendo ahora mientras escribo... supongo que entonces sonreiré como ahora... supongo que entonces comprenderé lo que ahora tengo la sensación de estar comprendiendo.

martes, enero 15, 2008

Nostalgias

Los primeros días de este año me han envuelto en un animo extraño... la bruma de la nostalgia me ha envuelto. Es cierto, día tras día el sol sale por las mañanas diluyendo esta bruma, sacandome de su difusa, pero espesa envoltura... entonces avanzo y sigo por los senderos que se trazan bajo mis pisadas..., pero los días son cortos... la noche cae inevitablemente, los pasos se vuelven más cortos, los senderos menos claros y poco a poco la bruma comienza a llenarlo todo, es cuando no queda más que detenerse esperando que el poder anéstesico de los sueños se apropie de mi voluntad. Es esa espera la dolorosa, es esa espera la que me hace rogar porque el día no acabe, por seguir dando pasos sin detenerme a pensar, a recordar, a cuestionarme los caminos escogidos.

Poco a poco comprendo que la nostalgia hace parte del tránsito... siempre que vamos por un camino, damos vuelta para ver lo que hemos dejado atrás... es inevitable... va en la naturaleza del hombre. Lo interesante es quizás entender que la solución a nuestros problemas, de existir, está allá adelante en el camino esperando a ser encontrada... y que lo que atrás ha quedado nos sirva de aprendizaje.

Hay quienes dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pero hay que tener en cuenta que el futuro no tarda en ser presente y lo que ahora es presente, ya es parte del pasado.

lunes, diciembre 03, 2007

Un nouveau départ

Se hace tarde, ya es temprano, tengo que cruzar el bosque mientras la luz encuentra al día. Un café dulce me ha dado el buenos días, el olor de un par de tostadas ha enviado mi imaginación a trabajar, mientras yo, frente al espejo, ensayo y ensayo el papel que esta jornada me depara. Las energías en la mochila, bufanda, gorrito y abrigo en el corazón, parto entonces a bailarme un tango con la vida, a escribir en "tinta roja" estos días que comienzan... que el destino no esta escrito, pero ya no espera para hacerlo .

jueves, noviembre 29, 2007

Un retorno sin excusa, para una partida sin adiós

Pocas noches frías tuvo el invierno pasado, sin embargo las que fueron frías lo fueron bastante. Cuantas de esas noches me sirvieron de inspiración. Inmerso en esa espesa neblina que vuelve las luces difusas, con la acera mojada que me hablaba de reflejos poco coherentes y ese bosque oscuro, pero tan familiar, que me recordaba mi mundo interior... las preguntas, las respuestas, las palabras, los silencios (los naturales y los que esconden)... la existencia para ponerlo en una palabra. En tales circunstancias, escribir resultaba un ejercicio natural, las palabras brotaban al ritmo de la música de fondo, y bueno, hay que decirlo, solía en esos tiempos darme más tiempo del que realmente disponía para habitar este cyber-hogar.

Anoche, la noche era fría, fría como aquellas, con una neblina que de apoco lo abarcaba todo, las luces semi-difusas, la acera húmeda de lluvia.... y la música que desde hace un tiempo me acompaña en mis largas caminatas (debe haber sido algo así como "la milonga del trovador" o "melodía de arrabal" en la voz de un sublime Calamaro). Y bueno, me puse a pensar en el blog, en lo que me gustaba escribir y la falta que me hacía... en que sin faltarme ganas, el tiempo se me ha hecho esquivo. Entre la tesis, las clases (sobre todo prepararlas), el baile (al que he vuelto definitivamente), los amigos y su viajecito interior de vez en cuando, como que poco tiempo queda. Y ojo que quedan cosas que he ido postergando, como prepararme para la foulée de Vincennes de este año, en la que quiero participar.

En fin, el asunto es que más allá de la escasez de tiempo, las noches frías seguirán existiendo, los árboles reflexivamente otoñales me seguirán llamando a la arborescencia, y yo... yo ante eso no me puedo resistir. Y es que la verdad no me gustaría para nada que este lugar se fuese al baúl de los no-recuerdos, pues no conozco ni el camino de ida, ni el de vuelta, ni sabría reconocer en medio de ese mar de llaves la correcta. Así es que vuelvo (intermitente, pero vuelvo), luego de una partida breve y silenciosa, esperando reencontrar pronto el feeling que alguna vez tuve con las palabras.

miércoles, octubre 24, 2007

De-"Di"-cacé ( De-"Di"-cado)

... y pasa el tiempo y la vida que no se cansa de cambiarnos el paisaje a diario...

Hoy volvía a casa y el camino que atraviesa el bosque ya no estaba cubierto por aquel siempre tentador y crujiente manto de hojas tan característico de la llegada del otoño. De algún modo mágico, que por cierto yo desconozco, las hojas se habían apilado en el borde del camino formando acogedores cerritos. Con unos veinte años menos lo más probable es que hubiera escogido el más grande de todos y me hubiera tendido sobre a mirar el cielo por horas. Sin embargo, la "madurez" que cada vez se sube con más confianza a mis espaldas solo me dejó sentarme en el cerro más bajito por un espacio breve (quizás no tan breve) de tiempo.

El otoño, las hojas, el calor de la brisa fresca, todo... todo era ideal para reflexionar, contemplar... en fin, arborecer como en los viejos tiempos, pero no... ahora solo quería recordar... recordar la dulzura del otoño pasado, esas largas caminatas perdidamente compartidas... compartidamente perdidas.

Me recordé encontrándote en una solitaria estación de metro, me recordé conociéndote en un tímido paseo por las callecitas de Montmartre... en un tímido paseo por las callecitas de Montmartre... por un momento me sentí como el ciego al que Amélie pasea por sus barrios, si!, mis ojos cerrados, la brisa fresca envolviéndome en sus delgados hábitos y una mano que me tomaba intensa para llevarme a pasear por mis recuerdos... "la plaza de los pintores" y sus colores revoloteando como mariposas del trópico... un pintor y la modelo de turno, bella, elegante, luminosa... de fondo casi podía apreciarse el sagrado corazón.

El paseo continuaba, tú ya no hacías de modelo, ahora caminabas conmigo con tu retrato en la mano... yo aprendía a conocerte y te me volvías más y más luminosa. Paramos, según recuerdo, en el "rendez vous des amis" para tomarnos un inevitable chocolate caliente... la noche caía, seguíamos avanzando, las luces se encendían, el carrusel que giraba y tú que sonreias.

Pasamos lindos momentos, vimos y comentamos películas, compartimos gustos musicales, hablamos de tantas cosas... de nuestros anhelos, de nuestros miedos, de nuestras alegrías, de nuestras tristezas... y te me seguías haciendo más y más luminosa. Caminamos por muchas partes, conocimos variados lugares, hasta patinamos en el Hotel de Ville... pero siempre, pero siempre-siempre volvíamos a Montmartre, a perdernos en sus calles, a encontrarnos con algún molino, a tomar un cafécito en el "deux moulins", a recordar como se ve París desde arriba, a disfrutar finalmente de ese rinconcito de ensueño...

Y como decía al principio, la vida pasa, el paisaje cambia... estamos un poco lejos, nuestras caminatas tendrán que esperar por un futuro, espero no muy lejano... y por el momento, tal como esta tarde sobre el cerrito de hojas, te seguiré recordando intensamente, en el frescor de la brisa que aún guarda en su aroma tu perfume, en las callecitas de Paris en las que aún están dibujadas tus pisadas, en el carrusel de Montmartre donde aún sigo vislumbrando tu sonrisa...

... y en tu infinita luminosidad te me volviste sol y yo solo espero que vuelva a amanecer...

lunes, octubre 01, 2007

lunes, septiembre 10, 2007

Blog Action Day

En poco más de un mes, cuando el calendario marque 15 de octubre, la discusión en torno al "medio ambiente" se lanzará con bombos y platillos en la comunidad bloggera (o al menos eso pretende el "Blog Action Day"). La llamada nos invita a postear en aquel día en nuestros blogs acerca del medio ambiente. Aspectos y puntos de vista hay de sobra, ahora el turno es nuestro... nuestro es el derecho de manifestar y de probar el alcance de esta red.

viernes, agosto 24, 2007

De la ausencia, de un cambio y de mí.

Siempre habrá una búsqueda pendiente, siempre habrán preguntas por responder. El bosque seguirá donde siempre, el niño arcoiris seguirá trepando entre ramas de preguntas... corriendo por jardines de respuestas. Y sin embargo, yo... yo no puedo ocultarme eternamente en los bosques, no puedo pretender ser a cada instante un arcoiris, no puedo llenar mi vida solo de preguntas y respuestas, no puedo dejar que mi vida sea una eterna contemplación, no quiero ser solo un espectador. Es cierto, la vida es una búsqueda infinita, pero no puedo pasármela con la vista fija entre mis pasos, para ver si me encuentro una revelación extraviada en el camino.

Las preguntas, las respuestas, el arcoiris, la búsqueda, todo eso seguirá aquí vivamente, no puede ser de otra manera, está en mi naturaleza arbórea (no se pueden olvidar las raíces)... y sin embargo, todo será desde una perspectiva diferente... quizás el cambio a la luz de sus ojos no sea notorio, pero ahí estará presente, protagonista.

Mis largas ausencias pudieron hacer pensar en una llama que se apaga lentamente, un sonido que se pierde en el silencio. Pero no, es cierto, la motivación estaba un poco perdida, las palabras un tanto esquivas y el animo de un cambio, muy presente... y bueno, faltaba un empujoncito para recomenzar, y como ven, aquí estoy de vuelta. Tal vez no sea muy periódico, pero mientras no me despida pueden confiar en que volveré.

Ya pasaré a postear, tenganme paciencia pues estoy en rodaje.

martes, junio 26, 2007

8 cosas sobre mí

Mademoiselle Peligro me ha elegido para un juego virtual, la dinámica es la siguiente:

*Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo.
*Además tiene que escribir en su blog las reglas.
*Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres o blog.
Por supuesto, no hay que olvidar decirles que han sido seleccionadas para este juego.

8 cosas sobre mí:

Música depresiva como anti-bajón: Nada mejor para que mis bajones pasen que escuchar algo de Radiohead (exacerbar el sentimiento hasta apagarlo)...

• Tristeza para combatir la tristeza: Cuando lo anterior no funciona, soñar despierto con que las penas del infierno caen sobre mi, me ayuda a darme cuenta que mis problemas "reales", no son nada...

• Dieta Simpsons: De un tiempo a esta parte, veo tres capítulos de "Los Simpsons" diarios, uno con cada comida (por suerte no como 5 veces al día...jejeje)... el problema es rebuscárselas para conseguir temporadas "nuevas"... y cuando no me queda nada... bienvenida es la búsqueda en youtube ... (en realidad últimamente he cambiado circunstancialmente "Los Simpsons" por series como "Lost" o "Héroes").

• Desgranar porotos y limpiar lentejas: Como me gustaba cuando estaba en Chile, ayudar a mi mamá a desgranar porotos o a sacarle las basurrillas a las lentejas (sí, esto suena mucho al "Fabuloso mundo de Amélie Poulain", pero es verdad, deveritas-deveritas)...

• Bailando solo: Cantar bajo la ducha puede parecer normal, pero bailar???...

• Buscando respuestas en las copas de los árboles: Cuando las preguntas me invaden, nada mejor que un paseo por el bosque... casi automáticamente mi mirada se dirige a las copas de los árboles, como si allí fuese a encontrar respuestas a mis disyuntivas... curiosamente, al terminar el paseo, las dudas parecen disiparse como por arte de magia...

• Juntar entradas de cine de todas las películas que he ido a ver en Paris: Nada que agregar...

• El horóscopo al empezar el día: Aunque no creo en los signos y esas cosas, casi todas las mañanas leo en internet mi horóscopo en unas tres partes distintas (bueno, ahora último, solo veo el horóscopo en un sitio)... me mato de la risa con lo contradictorios que pueden llegar a ser... y al final del día me mato de la risa con lo poco acertivos que fueron... jejeje...

Bonustrack [Sacar fotos nocturnas]: Al final del carrete (fiesta), antes de acostarme... en el bosque, en alguna callecita perdida, frente a algún monumento... quedan lindas a mi parecer.

Mis nominados son:

Siguiendo la dinámica del asunto, aquí nomino a los siguientes Bloggers:

Ali
Carlota
Claudio
Claullitriche
Estepario
Gata con Suerte
Ratoncilla
Vampire

* Está de más decir a los nominados que no se sientan presionados en continuar con este jueguito y que lo hagan solo si les perece divertido hacerlo (detrás de esto no hay ni "deseos imposibles" que se cumplen, ni "maldiciones" escondidas para los que no sigan el juego... jejeje).

** Ahhp, los blogs de los nominados estan muy buenos, 100%-recomendables.

miércoles, mayo 16, 2007

Frase del día

"Las cosas son más complicadas de lo que uno quisiera, pero menos complicadas de lo que uno piensa." [F-2007]

domingo, abril 01, 2007

Historia de una pregunta y una respuesta [El niño matemático]

Historia de una Pregunta [...???]

Más allá de eventuales semejanzas, somos diferentes, únicos e irrepetibles. Puede uno cuestionarse eso???... sí, claro que se puede, todo es potencialmente cuestionable, a cada uno decidir que es lo que acepta como verdad incuestionable y que no. Sin embargo, que sería para nosotros que dos personas sean iguales???... o puesto de otra forma, que es lo que nos define???... es la apariencia física???... son las circunstancias???... los gustos???... el conjunto de decisiones que uno toma en la vida???... las virtudes y los defectos???... para mi es un poco todo, nuestro mundillo interior, nuestros actos, el ADN, nuestra forma de ver al resto, nuestras preguntas, las respuestas, la manera de vivir la vida, incluso lo que antecede nuestra existencia... insisto, un poco todo, cada cosa con su respectivo peso relativo. Y en este sentido, no podemos afirmar casi naturalmente que dos personas son iguales si y solo si son la misma???...

Ahora bien, asumiendo esta individualidad, esta unicidad (que tan natural nos parece)... qué es lo que nos lleva a considerar a una persona "rara"???... dónde está el "umbral" que separa lo "naturalmente diferente" de lo "raro"???... es la rareza algo "accidental" o algo "escencial"???, algo "intrínseco" o algo "adquirido"???...

Adónde quiero llegar con esto???, pues bien, no sé si ya lo he mencionado por ahí, pero soy matemático (o eso pretendo), que raro!!!, no???... "como pueden gustarle tanto las matemáticas a alguien???"... "y para qué???"... "que hace un matemático???"... "definitivamente hay que estar medio loco"... "los matemáticos son tan cuadrados"... "miren!!!, aquí tenemos un genio"... "y yo que con las matemáticas del colegio sufría tanto, es que no puedo entender como te pueden gustar"... "y no te aburren tantos números???"... preguntas y afirmaciones que me ha tocado escuchar por lo menos un millón de veces desde que escogí este camino... algunas me dan risa, otras me sumen en una profunda reflexión... no voy a desmitificar nada aquí, solo voy a decir que me suena a muy caricaturesco todo esto... no digo que me moleste, más bien me parece divertido... somos diferentes los matemáticos del resto???... es que esta diferencia traspasa el ya mencionado "umbral"???...

Y bien, de todas las preguntas que nos persiguen a los matemáticos (como si fueran pocas las preguntas que tenemos que perseguir), hay una que me gusta mucho... no recuerdo quien fue el primero que me lo pregunto, pero sí recuerdo perfectamente a quien me la respondió. La pregunta era "que sientes cuando descubres algo nuevo, cuando logras comprender un objeto complicado, cuando demuestras un teorema, cuando encuentras la respuesta a una pregunta que has perseguido por largo tiempo ???". Me pareció una linda pregunta, una pregunta de esas que no puedes responder en general, una pregunta de respuesta super personal. No recuerdo que respondí en ese momento, pero recuerdo que mi respuesta no convenció a nadie, ni a mi mismo... es tan difícil de explicar.

Pasó mucho, mucho tiempo antes de encontrar una respuesta que me dejara contento.

Historia de una respuesta [Aparición del niño matemático]

Era un día como cualquier otro (y sin embargo, diferente de todos los otros, como todos los otros...), iba en el metro (la siempre verde, linea 6) en dirección a mi casita. Me subí en un vagón normal, sin mucha gente, pero sin asientos vacíos (nada importante a esas alturas del día). Como casi siempre en la soledad del viaje a casa, el animo reflexivo me abordó sin preguntar... y sin embargo este animo siempre persistente tuvo que partir rápidamente... algo venía de robarse mi atención...

La situación era la siguiente... dos señora(itas)s bien jóvenes iban sentadas casi al frente mio, en los brazos de una de ellas, un pequeño niño de unos tres años (supondremos madre, hijo, tía). Un sencillo juego estaba por comenzar. La tía, con la delicadeza de un ángel dio un golpecito con uno de sus dedos en la rodilla del niño, luego levantó un dedo y dijo "uno!!!"... el niño puso cara de "y a esta que le pasa!!!???"... luego, la tía, con la misma delicadeza dio un primer golpecito, dijo "uno!!!", siempre levantando un dedo... enseguida dio un segundo golpecito, dijo "dos!!!" y levantó dos dedos.. el niño parecía preguntarse lo mismo una vez más. La tía sin darse por vencida repitió el ejercicio esta vez hasta tres... el niño seguía sin entender. Recomenzó una y otra vez con la misma paciencia y delicadeza, el niño comenzaba a reír. El metro estaba a una estación de llegar a destino, cuando casi sin tomar conciencia de ello, el niño se golpeó la rodilla una vez, levantó su pequeño dedito, no dijo nada, pero continuó... golpeó su rodilla dos veces y luego levantó dos deditos (hay que decir que le costaba bastante dejar solo dos deditos parados)... la tía lo aplaudió (yo quise hacer lo mismo), él rio, pero de súbito paró, puso cara de viejo chico, se miro las manos, levanto un dedito, luego dos... luego su mirada de perdió en algún lugar ficticio, en su cara vi el miedo y el asombro que el descubrimiento provoca, por un breve instante ese pequeño niño había develado el misterio de la suma, por un momento ese niño se transformó en matemático, respondió su pregunta y de paso respondió la mía, esa vieja pregunta que nunca supe responder. Para felicidad de la tía, la madre y la mía, la cara de asombro desapareció, el niño había olvidado lo que venía de comprender y volvió a reír con todas sus ganas... yo también reí, reí por largo rato, y cada vez que recuerdo ese breve episodio, río, río con todas mis ganas.

p.s: ... y después de todo, que somos los matemáticos, sino niños ávidos de asombro, de comprensión... niños que buscan preguntas, niños que buscan respuestas...