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jueves, enero 04, 2007

Año nuevo, vida nueva...

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."

Bertolt Brecht


Hay hombres de aquellos, y yo quise ser uno, y en cierto modo lo fuí, pero en mis sueños... hoy ya no lucho por seguir soñando, ni sueño con comenzar a luchar...

Lo que comienza no será una lucha, si no más bien una caminata por senderos ya trazados... alguna vez dije que los caminaría, ahora con el tiempo que apresura no me queda más que hacerlo...

Las raices tendrán que aprender a caminar y acostumbrarse a otras tierras... habrá que enseñarle a la esperanza a vivir bajo cielos oscuros... aprenderemos a vivir lo que escribimos y escribir lo que vivimos... seremos felices de ser lo que somos, seremos felices de descubrirlo... no habrá dolor en la desilusión, ni miedo a la ilusión... no dudaremos en cerrar puertas, no dudaremos en abrirlas... se acabarán los silencios rellenos de silencio, se acabarán aquellos rellenos de cinismo...

Tiempos nuevos se avecinan y solo lo imprescindible seguirá luchando dentro de mi.

miércoles, noviembre 22, 2006

Una tarde como aquella...

Era una tarde como aquella, estabas tú, estaba yo y estaba el resto, que por cierto, no era el mismo resto que el de aquella tarde. Yo sabía, tú no sabías que yo sabía y eso no te dejaba tranquila... sí, tal como aquella tarde.

Esta vez, a diferencia de aquella tarde, descubrí en el brillo de tus ojos la antesala de una confesión, una confesión en forma de pregunta, pregunta de la que yo sabía, sin que tú supieras, la respuesta... y pues así fue, en aquel lenguaje que solo tú y yo podíamos comprender, me preguntaste delante de todo el resto "sabías que..." y sin dejarte terminar te respondí con mi más dulce "sí, ya lo sabía"... sonreímos, nuestros ojos brillaron una vez más y comprendimos... sí, tal como aquella tarde.

Esta vez, a diferencia de aquella tarde, no hubieron puertas de metro que nos separasen... esta vez las puertas que se cerraron, si bien invisibles, no me dejaron ver más allá.

Esta vez no fue el corazón el que presionó mi pecho, si no todo lo contrario.

Esta tarde, a diferencia de aquella tarde, no podrá ser referida como "una tarde como aquella", no al menos con los mismos protagonistas.

Recuerdo que un buen jardinero me dijo una vez que era necesario cortar ciertos botones para que los otros crecieran más fuertes y bellos... recuerdo también que antes de partir me dijo que dejara suficientes sin cortar... evidente me pareció en su momento, y sin embargo ahora me pregunto si no los corté todos...

domingo, octubre 29, 2006

Jamas podré olvidar a mi jardín hermoso...

Y pues sí, volví... volví, dejando atrás tantas cosas lindas... hay tanto que contar, tanto por recordar, tanto por extrañar, pero también tanto por vivir (eso según las líneas de mi mano), tanto por sentir, tanto por descubrir... en fin, así es la vida, localmente infinita, pero globalmente finita.

Es esa local infinitud, que en contraste con la global finitud, no me permite contar todo lo sentido, todo lo vivido, todo lo extrañado... sin embargo quiero contar, quiero compartir, poco a poco, lentamente (eso me recuerda una canción), pero por donde partir, se me pierde el orden en el ejercicio de recordar. Quizás hablar de esas puertas que se cerraron, o tal vez de las que se abrieron... de las decisiones tomadas o de las que están por tomarse... de lo comprendido o de las nuevas preguntas... mhhh, por todos lados hay claros y oscuros, aunque para hacer justicia debo decir que los claros, fueron los más... que estos dos meses fueron por lejos buenísimos, y que realmente no tengo de que quejarme... cuanto cariño recibí, cuantas sonrisas se me dibujaron, cuantas sonrisas me regalaron, fue tanto lo bueno, que me puse más sensible, mmmhh, me emociona solo empezar a recordar, es tan fuerte (y esto no lo había experimentado), que no puedo profundizar mucho en los recuerdos, pues el corazón se me aprieta y los ojos se me nublan.

Yap, pero quiero contar, sí, poco a poco, lentamente.... y sigo... pasados los primeros días de algarabía, por fin tuve tiempo de buscar, de buscarlo... sí del niño arcoiris hablo, y pues sí, lo encontré, me encontré... jugaba como tantas veces lo hice en mi niñez, tenía un globo, ya no recuerdo el color, aunque que más da, digamos que era de color arcoiris... jugaba a ser un futbolista prodigioso, un futbolista dotado de talento sin medida para dominar el balón, pero claro, que fácil resulta cuando se cambia el balón de fútbol por un globo, es casi como poner todo en cámara lenta... lo más curioso es que me entretenía tanto, bueno sobre todo tomando en cuenta que jugaba solo (como tantas veces)... más curioso es que mi madre (y se aprieta el corazón, y se nubla la pantalla...un suspiro atemporal se escapa, y sigo...) me veía y no emitía juicios sobre lo ridículo que podía verme repitiendo mis rutinas infantiles, mas aún, estoy seguro que ella también veía lo que yo, estoy segura que ella me acompañaba en mi atemporalidad.

Tantos recuerdos, tantos, tantos, pero aún en la imposibilidad de contarlo todo, la motivación por contar una parte de todo, no disminuye, claro, poco a poco, lentamente... mhhhhh, que rico se come en casa, bueno, que rico se come donde uno es querido (ahora es el estomago el que se me aprieta...jejeje)... pero, bueno, no era eso lo que quería contar... en realidad, quería hablar un poquito de mi jardín hermoso, creo que no he hablado mucho de él... mi jardín hermoso es el lugar donde nacen mis recuerdos, donde nacen muchas de mis motivaciones, es uno de los pocos lugares donde mi soledad no puede entrar, quizás de ahí mis ganas de arborecer. El jardín hermoso fue y sigue siendo uno de los lugares favoritos del niño arcoiris, tardes enteras se le iban entre la contemplación y el intento de ser parte de él, y no exagero al decir que parte importante de mi personalidad la he heredado de mi jardín hermoso.

De Francisco Repilado si les he hablado, bueno tal vez decir "Compay Segundo" (su nombre artístico) diga mucho más. Y si se preguntan que tiene que ver el gran Compay en todo esto, pues debo decirles que él también tenía su jardín hermoso, sí, y escuchar "Huellas del pasado" (una de sus hermosas canciones) me tele-transporta directamente al mío. Bueno, justamente es esa canción la que me hizo rebautizar mi antiguo jardín, como "mi jardín hermoso"... en fin, hay muchas otras cosas que comparto con Compay, por ejemplo el también tuvo una Puchunguita (el corazón que se aprieta, una puerta que se cierra... y sigo), pero bueno, ya he hablado bastante por hoy,... parte de lo que resta por contar, lo contaré en una próxima ocasión.

P.d.: Gracias a mi jardín hermoso por adelantar su florecimiento, y permitirme contemplarlo una vez más.

lunes, junio 05, 2006

Claro de luna

Desnudo en medio de un bosque oscuro...de pie, mi cara al cielo, mis ojos cerrados, me dejo iluminar por la deliciosa música de ese solitario claro de luna...toda mi oscuridad me deja para unirse a la del bosque. Completamente iluminado en mis adentros, hasta el más tímido sentimiento se muestra en potencia...los mares confusos, ahora ya serenos, parecen de plata al reflejar aquella luz. Mi respirar se hace más sentido y mi corazón late a un ritmo pausado, pero apasionado. Los pensamientos y las ideas corren libres, no hay razón para detenerlos, estan felices y con eso yo también.

El claro de luna se aleja, es su voluntad y hay que respetarla. Gracias al maestro Ludwing Van Beethoven por regalarme tan hermoso y mágico viaje músical.

P.D.: El dibujo es de Ralph Fabri y se llama "Moonlight sonata".

domingo, junio 04, 2006

Arcoiris

Cada día que pasa, agradezco más esta primavera...esta primavera que bien he llamado la primavera del siglo (al menos para mí) . El niño arcoiris está feliz y hoy comprendo porqué...si a alguna estación del año pudiera asociarlo, sin duda sería la primavera, pero no a cualquier primavera, recordemos que para un arcoiris se necesita de lluvia y sol...lluvia y sol que durante esta primavera se han abrazado como nunca.

Vengo de hablar con mis sobrinas, como no vestirme de arcoiris para hablarles, si ellas mismas son dos arcoiris...en ellas la lluvia y el sol veo, la lluvia en su alegría y el sol en sus corazones.

Mi arcoiris más grande, la Karlita, me recomendó que viera "El castillo ambulante". Me dijo que a ella no le gustaba mucho ver películas, pero que esta le había gustado mucho. En su corazón se albergaba la seguridad de que yo también la disfrutaría. Hemos quedado que cuando esté en Chile iremos a verla juntos en caso de que aún esté al afiche...si no, supongo que me invitará a casa a verla.

Ma petite-arcoiris, la Paulita, me ha preguntado cuando era el día del padre, lamentablemente se encontró frente a mi absoluta ignorancia. En realidad la fecha tanto no le importaba, pero quería saber si yo estaría en Chile para entonces, pues ella quería hacerme un regalo. Yo de padre no tengo ni los hijos, ni la sotana, pero creo haber entendido las razones que la llevaron a idear el plan de regalarme algo para tal fecha, es más linda ella...son tan lindos los arcoiris, son tan lindas mis niñas arcoiris. Luego hablamos seriamente de pololas (las mías) y pololos (los de ella), el tema le resulta bastante interesante, sobre todo cuando se trata de hablar de mi, pues cada vez que hablamos me pregunta. Cuando le digo que no tengo polola (ni siquiera una), empieza el interrogatorio...jajaja, y luego me dice más encima como tiene que ser mi polola, casi que quiere una barbie como tía...jajaja. Yo por mi parte debo conformarme con escuchar que ella no tiene pololo porque no quiere y punto...jajaja.

Mis niñas arcoiris, mi vuelta a Chile promete un reencuentro con mi infancia...intentaré ser más paciente (aún), haré lo posible por dejarles jugar con mi pelo, veremos shrek unas cuantas veces e intentaré aprenderme los diálogos tan bien como ustedes, ahhp y no me picaré cuando pierda en algún juego ;), pero por sobre todo, prometo exponerme a corazón abierto a sol y lluvia para llegar vestido, más que nunca, de arcoiris.

martes, mayo 16, 2006

Dans mes rêves...

Te prometo que la próxima vez que entres en mis sueños te tomaré de la mano y no te soltaré hasta que me lleves a los tuyos, viajaremos por mares confusos, por los tuyos y los míos, pintaremos inconsistencias, borraremos miedos y dibujaremos ilusiones, te dejaré ver en mi corazón unos segundos y solo entonces soltaré tu mano con la ciega esperanza de que esta vez tú tomarás la mía, abrazandome con tu mirada y no me soltarás, apuraremos juntos el momento mágico en que la fantasía se vuelve realidad, esta vez nos encontraremos desde esta otra vereda, desde la que ahora no te puedo ver, sin embargo entonces y luego de nuestro fortuito viaje, aquí estarás...aquí estaremos, nuestras manos aferradas, preparados para soñar despiertos, para pintar de colores lo gris, para borrar nuestras angustias, para dibujar soles en la oscuridad...

lunes, marzo 20, 2006

Ella y él

Era un domingo más, uno como cualquiera desde hace ya más de treinta años, o eso parecía. Ella hacía el aseo mientras masticaba la cotidiana, no por eso menos tormentosa, pregunta de que hacer de almuerzo, él regaba el patio mientras saludaba a los vecinos que pasaban, más de alguno le tiró una talla aludiendo a que eso era solo el comienzo de las consecuencias de la llegada de una mujer a la Moneda.

En realidad no era un domingo más, era el último domingo de verano, el olor a tierra mojada transportado por una fresca brisa lo recordaban. Sería eso una razón suficiente para hacer un asadito???...para él si lo era, bastaba saber si vendría el hijo, la nuera y las nietas, eso en realidad era suficiente razón, verano o invierno daba igual ....ahhp, y la mamá (la mamá de ella, aunque él también le decía así), a ella también habia que avisarle.

Ella aún hacía el aseo (la geometría del parquet no es del todo óptima a la hora de pasar la virutilla), él hacía los llamados respectivos, la mamá no vendría, el hijo, la nuera y las nietas tampoco, era tarde ya para visitas sorpresas y el otro hijo estaba demasiado lejos. Ella terminaba el aseo y él refunfuñaba con la soledad. Ella le preguntó que hacer de almuerzo, él iba a responder lo primero que se le viniera a la cabeza, pero entonces la miró...la miró y comprendió que no estaba solo, que desde hace algún tiempo ya no se sentía solo estando con ella, pensó en el asado, pero era mucho trabajo para compartirlo solo entre ellos, era domingo y había que descansar...pollito asado!!!, vamos a comprar un pollito asado respondió. Ella fue a la vitrina a buscar un billete para pasarle, hasta ahí era lógico, era él quien iría a comprar el pollo, de él era la idea, pero él estaba ahí esperandola, a ella y no al billete, fue entonces que comprendió, habían pasado tantos años, años de amargos desencuentros, había detestado con todo su corazón los domingos, pero ahora...ahora y desde hace algún tiempo era diferente, ahora lo entendía y en su corazón se esbozaba una sonrisa. Lo miró, guardó el billete en su monedero y le dijo vamos.

Caminaron de paso firme, pero no apresurado, conversaban de lo que viniera, no iban de la mano, pero iban más juntos que nunca pisando pisadas, y los otros, su hijo, su nuera, sus nietas, la mamá y yo, pisabamos las suyas seguros de ir esta vez por el buen camino.