jueves, noviembre 29, 2007

Un retorno sin excusa, para una partida sin adiós

Pocas noches frías tuvo el invierno pasado, sin embargo las que fueron frías lo fueron bastante. Cuantas de esas noches me sirvieron de inspiración. Inmerso en esa espesa neblina que vuelve las luces difusas, con la acera mojada que me hablaba de reflejos poco coherentes y ese bosque oscuro, pero tan familiar, que me recordaba mi mundo interior... las preguntas, las respuestas, las palabras, los silencios (los naturales y los que esconden)... la existencia para ponerlo en una palabra. En tales circunstancias, escribir resultaba un ejercicio natural, las palabras brotaban al ritmo de la música de fondo, y bueno, hay que decirlo, solía en esos tiempos darme más tiempo del que realmente disponía para habitar este cyber-hogar.

Anoche, la noche era fría, fría como aquellas, con una neblina que de apoco lo abarcaba todo, las luces semi-difusas, la acera húmeda de lluvia.... y la música que desde hace un tiempo me acompaña en mis largas caminatas (debe haber sido algo así como "la milonga del trovador" o "melodía de arrabal" en la voz de un sublime Calamaro). Y bueno, me puse a pensar en el blog, en lo que me gustaba escribir y la falta que me hacía... en que sin faltarme ganas, el tiempo se me ha hecho esquivo. Entre la tesis, las clases (sobre todo prepararlas), el baile (al que he vuelto definitivamente), los amigos y su viajecito interior de vez en cuando, como que poco tiempo queda. Y ojo que quedan cosas que he ido postergando, como prepararme para la foulée de Vincennes de este año, en la que quiero participar.

En fin, el asunto es que más allá de la escasez de tiempo, las noches frías seguirán existiendo, los árboles reflexivamente otoñales me seguirán llamando a la arborescencia, y yo... yo ante eso no me puedo resistir. Y es que la verdad no me gustaría para nada que este lugar se fuese al baúl de los no-recuerdos, pues no conozco ni el camino de ida, ni el de vuelta, ni sabría reconocer en medio de ese mar de llaves la correcta. Así es que vuelvo (intermitente, pero vuelvo), luego de una partida breve y silenciosa, esperando reencontrar pronto el feeling que alguna vez tuve con las palabras.

3 comentarios:

Estepario dijo...

Hoal Feña, justamente hoy me preguntaba por ti , y si te habis perdido para siempre en el bosque. Veo que si se ha llevado una parte de ti, pero aún no pierdes el contacto con eset mundo.

Un abrazo compadre y lo entoendo, yo estoy a punto de matar mi blog, por falata de tiempo.

Feñomeno dijo...

Estepario, my friend... si pues, el tiempo se hace re escaso para postear regularmente, pero bueno, igual es bueno tenerlo ahí para cuando bajen las ganas de contar o mostrar algo.

Y bueno, espero no mates tu blog, que es un lugar que tiene tu sello.

Un abrazo,

F

Claullitriche dijo...

:)

:D

;)